El radicalismo frena mega desarrollos inmobiliarios en terrenos ferroviarios

El radicalismo se negó a acompañar el acuerdo porque consideraron que parte de esas tierras, las que están ubicadas en Caballito, cumplían una función social y el oficialismo se vio obligado a levantarlo del temario porque le resultaba imposible conseguir los 40 votos necesarios.

Si Nación decide avanzar, quedará a medias el proyecto de Palermo Green, ubicado sobre la traza del Ferrocarril San Martín entre Paraguay y Niceto Vega. 

De esta forma, la Ciudad podría perder terrenos que corresponden a las playas ferroviarias de Palermo y Caballito. Nación las había transferido en las últimas semanas de gobierno de Macri, pero la Legislatura nunca aprobó la cesión.

Alberto Fernández designó a Martín Cosentino (vecino del barrio de Caballito y ex alumno del Colegio Marianista) al frente del AABE, el organismo que administra las tierras nacionales. El funcionario expresó su deseo de revertir algunas de las cesiones de tierras. «Se hizo muy a las apuradas, con escrituras dadas el 21 de noviembre, actos administrativos el 9 de diciembre», dijo semanas atrás.

Las tierras que ya tienen un convenio votado por la Legislatura será difícil que vuelvan a la administración nacional, pero no es el caso de las playas ferroviarias. Mientras el parlamento capitalino no refrende el acuerdo siguen perteneciendo a Nación.

En la sesión del 5 de diciembre pasado la Legislatura aprobó cientos de proyectos y declaraciones.

Durante su mandato como presidente, Macri traspasó decenas de inmuebles y predios a la Ciudad. Los ingresos por esas ventas sirvieron para pagar diversas obras en el distrito capitalino, principalmente el Paseo del Bajo.

Larreta había llegado a un acuerdo para que AUSA, el organismo que gestiona las autopistas porteñas, pagara la obra que iba a financiarse con la venta de terrenos capitalinos en posesión de la Nación. AUSA negoció préstamos internacionales que iba a cancelar con el dinero proveniente de subastas públicas

Los viaductos avanzaron y se inauguraron en medio de la campaña, pero Nación nunca llegó a vender las tierras. La crisis económica hizo estallar el mercado inmobiliario y por falta de oferentes la Agencia de Bienes (AABE) decidió poner en stand by las subastas de terrenos.

Apurados por el cambio de gobierno, desde el macrismo armaron dos paquetes de transferencias de bienes. El aprobado incluía terrenos top en Retiro, Colegiales y Villa Urquiza por un valor de 8500 millones de pesos para cubrir el costo de los viaductos. El otro quedó sin votar y se refería a playas de maniobra de los ferrocarriles en Palermo y Caballito.

Las playas tienen un valor de más de 29 millones de dólares y según se desprende del proyecto, el dinero iba a usarse para el «financiamiento de obras de infraestructura de salud y educación, transporte y servicios, equipamiento social, espacios públicos, soluciones hidráulicas, vivienda social, promoción del alquiler social y reurbanización de barrios vulnerables».

La Ciudad había desarrollado «una propuesta de usos mixtos: comercial, residencial y oficinas» para Palermo y un esquema similar en Caballito. Además de votar una rezonificación de los predios la Ciudad debía invertir casi 36 millones de dólares en obras que surgirían de las subastas. «Los desarrolladores se comprometen a realizar a su costo las obras de ‘Apertura de Calles’, ‘Parques Públicos’ y ‘Equipamientos’ en el/los emprendimientos», puede leerse en la ley 4477 aprobada en 2012 por la Legislatura y que se refiere al proyecto de Caballito.

Palermo Green fue uno de los principales desarrollos que promocionó el larretismo y que incluían varios terrenos ubicados sobre la traza del San Martín entre Paraguay y Niceto Vega.

Al parecer, en medio de la pelea por el recorte en la coparticipación capitalina los terrenos de Palermo y Caballito serán otro de los puntos a negociar entre Horacio Rodríguez Larreta y Alberto Fernández.

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